Agua verde en la piscina: cómo recuperarla

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El agua verde casi siempre significa algas, y las algas aparecen cuando el cloro no ha podido con ellas. La buena noticia es que una piscina verde se recupera en pocos días sin vaciarla, si se hace en el orden correcto.

Por qué se pone verde

Las algas están siempre presentes en forma de esporas que llegan con el viento, la lluvia o los bañistas. Proliferan cuando se juntan varias de estas condiciones:

  • Cloro libre bajo durante un tiempo, aunque sea un fin de semana de calor.
  • pH alto, que reduce la parte activa del cloro.
  • Filtración insuficiente: pocas horas, filtro sucio o bomba que no mueve el caudal que debería.
  • Exceso de estabilizante, que hace el cloro más lento aunque la tira marque un valor correcto.
  • Calor, lluvia y materia orgánica (hojas, polen, cremas solares), que consumen el cloro más deprisa.

Qué tipo de verde tienes

Aspecto del agua y causa probable
AspectoCausa probable
Verde claro, algo turbio; paredes resbaladizasAlgas incipientes. Se recupera rápido.
Verde intenso u opaco; no se ve el fondoProliferación avanzada. Hará falta supercloración y varios días de filtración.
Manchas verdes o negras en rincones, juntas o escalonesAlgas adheridas a la superficie. Cepillado intenso además del cloro.
Verde o turquesa transparente, a menudo justo después de clorarProbablemente metales disueltos (cobre, hierro), no algas. No sigas añadiendo cloro.

Plan de recuperación paso a paso

  1. Saca la suciedad gruesa: hojas, insectos, restos del fondo. Todo lo orgánico consume cloro.
  2. Revisa el filtro: haz un contralavado si es de arena o vidrio, o limpia el cartucho. Pon la depuradora en marcha de forma continua.
  3. Ajusta el pH a 7,2–7,4. Con el pH en la parte baja del intervalo, el cloro actúa mucho mejor. Calcula la dosis con la calculadora de pH.
  4. Haz una supercloración: sube el cloro libre a valores de alrededor de 10 mg/L (o lo que indique la etiqueta del producto de choque). Mejor al atardecer, porque el sol destruye el cloro. Por ejemplo, en 40 m³, pasar de 0,5 a 10 mg/L requiere unos 2,53 L de cloro líquido de 150 g/L o unos 691 g de dicloro al 55 %. Calcula la tuya con la calculadora de cloro y repasa la guía de cloración de choque.
  5. Cepilla paredes, fondo y escalones para despegar las algas y que el cloro llegue a ellas. Repite a diario.
  6. Mide al día siguiente. Si el cloro ha caído mucho, las algas lo han consumido: vuelve a subirlo. Repite hasta que el cloro se mantenga de un día para otro.
  7. Cuando el agua pase de verde a gris o blanquecina, las algas están muertas. Ahora toca limpiar: sigue filtrando, limpia el filtro a menudo y, si no se aclara, usa un floculante o clarificante según su etiqueta.
  8. Aspira el fondo. Si has usado floculante, aspira hacia el desagüe (no a través del filtro), porque los flóculos lo colmatarían.
  9. Vuelve al mantenimiento cuando el agua esté transparente y el cloro libre haya bajado a 2 mg/L o menos.
Durante el tratamiento, nadie al agua

Con el cloro libre muy por encima de 2 mg/L no hay que bañarse. Maneja los productos con guantes y gafas y no los mezcles nunca. Repasa la guía de seguridad.

«El pH y el cloro están bien y sigue verde»

Es una de las consultas más habituales. Las explicaciones más probables son:

  • Demasiado estabilizante. Con 100 mg/L o más de ácido cianúrico, 1–2 mg/L de cloro libre actúan muy despacio. Mide el estabilizante: si pasa de 75 mg/L, habrá que renovar parte del agua (calcula cuánta).
  • La medida engaña. Tiras caducadas, o una lectura hecha justo después de añadir cloro cerca del punto de muestreo. Repite con otra muestra.
  • Filtración insuficiente. El cloro mata, pero es el filtro el que retira. Revisa horas, presión del filtro y estado de la arena o el cartucho.
  • No son algas, son metales. Si el agua es verde transparente, sobre todo tras clorar, puede haber cobre o hierro (del agua de pozo, de un intercambiador corroído o de algunos algicidas). En ese caso se usa un secuestrante de metales y se corrige el pH; más cloro no ayuda.

Cómo evitar que vuelva

  • Mantén el cloro libre de forma constante, sin bajadas prolongadas; mide más a menudo con calor y después de tormentas.
  • Filtra las horas necesarias (calcúlalas) y limpia el filtro cuando suba la presión.
  • Mantén el pH entre 7,2 y 7,6.
  • Vigila el estabilizante si usas dicloro o tricloro.
  • Cepilla las zonas de poca circulación (escalones, rincones) una vez por semana.

Fuentes consultadas