Invernaje de la piscina: cómo prepararla para el invierno

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Un buen invernaje evita que en primavera te encuentres una piscina verde, con cal o con equipos dañados por las heladas. En España el clima cambia mucho de una zona a otra, así que lo primero es elegir el tipo de invernaje que te conviene.

Invernaje activo o pasivo

Comparativa de los dos tipos de invernaje
AspectoActivoPasivo
Qué esLa depuradora sigue funcionando unas horas al día y se mantiene un tratamiento mínimoSe para la depuradora, se añade un producto de invernaje y se cubre la piscina
Dónde encajaZonas de inviernos suaves, sin heladas o con heladas muy ocasionalesZonas con heladas frecuentes o si la piscina no se va a vigilar
VentajasEl agua se mantiene mejor; la puesta en marcha es más sencillaSin consumo eléctrico; poca atención durante el invierno
InconvenientesConsumo eléctrico y visitas periódicasHay que proteger bien tuberías y equipos del hielo; en primavera cuesta más recuperar el agua

Cuándo empezar

La práctica habitual es invernar cuando el agua se mantiene por debajo de unos 15 °C: con esa temperatura las algas crecen poco y el producto de invernaje dura más. Si inviernas con el agua todavía templada, el producto se agota antes y es más fácil que el agua se estropee.

Invernaje pasivo paso a paso

  1. Limpia a fondo: hojas, fondo, paredes, línea de flotación y skimmers.
  2. Equilibra el agua: alcalinidad en su intervalo y pH entre 7,2 y 7,4. Usa el plan de tratamiento.
  3. Haz una cloración de choque y filtra al menos 24 horas para repartirla (calcula la dosis).
  4. Limpia el filtro: contralavado si es de arena o vidrio, o limpieza del cartucho.
  5. Añade el producto de invernaje según su etiqueta, con la depuradora en marcha para repartirlo.
  6. Baja el nivel del agua por debajo de los skimmers y de las boquillas si hay riesgo de heladas, para que el hielo no dañe las piezas empotradas.
  7. Vacía y protege el circuito: purga la bomba, el filtro y las tuberías expuestas, y guarda en un lugar seco lo que se pueda desmontar.
  8. Coloca flotadores de invernaje si hay heladas: absorben la presión del hielo sobre las paredes.
  9. Cubre la piscina con una cubierta de invierno bien tensada, que impide que entren hojas y luz.

Invernaje activo paso a paso

  1. Limpia y equilibra el agua igual que en el invernaje pasivo, y haz una cloración de choque.
  2. Reduce las horas de filtración de acuerdo con la temperatura del agua (con la regla «temperatura ÷ 2», a 10 °C serían unas 5 horas). Consulta la calculadora de horas.
  3. En noches de helada, programa la depuradora para que funcione en las horas más frías: el agua en movimiento se congela con más dificultad en las tuberías.
  4. Mide cada una o dos semanas y mantén el pH y un nivel bajo pero constante de cloro.
  5. Usa una cubierta si puedes: reduce la suciedad y el consumo de productos.

Piscinas de sal

Muchos cloradores salinos producen menos cloro, o dejan de producir, cuando el agua está fría; consulta el manual de tu equipo. Para un invernaje pasivo, Hayward recomienda desactivar y desconectar el clorador, limpiar los depósitos de cal de la célula y guardarla en un lugar seco y protegido de las heladas. La sal permanece en el agua durante el invierno: no hace falta retirarla, pero sí medirla en primavera, porque la lluvia la diluye.

¿Y si la vacío?

No vacíes una piscina de obra para el invierno

El agua protege el vaso: sostiene las paredes frente a la presión del terreno y, en terrenos con agua subterránea, evita que la presión desde abajo levante o agriete el fondo. Un vaso vacío también se deteriora antes con el sol y el hielo. Si necesitas vaciarla por una reparación, consulta antes a un profesional.

Las piscinas desmontables son otro caso: muchas están pensadas para desmontarse en invierno. Sigue las instrucciones del fabricante y lo que indique tu ayuntamiento sobre dónde verter el agua tratada.

Cuando llegue la primavera, sigue la guía de puesta en marcha.

Fuentes consultadas